{"id":951,"date":"2016-10-07T08:11:00","date_gmt":"2016-10-07T08:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/dl.mpdl.org\/fgdtw\/blog\/migrantes-economicos-region-kayes-mali-escapando-hambre-pobreza\/"},"modified":"2016-10-07T08:11:00","modified_gmt":"2016-10-07T08:11:00","slug":"migrantes-economicos-region-kayes-mali-escapando-hambre-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/dl.mpdl.org\/fgdtw\/blog\/migrantes-economicos-region-kayes-mali-escapando-hambre-pobreza\/","title":{"rendered":"Migrantes \u201cecon\u00f3micos\u201d de la regi\u00f3n de Kayes (Mali): escapando del hambre y la pobreza"},"content":{"rendered":"<p>A fuerza de verlas casi a diario abriendo los informativos de todas las televisiones, las im\u00e1genes de cientos de personas cruzando el Mediterr\u00e1neo se han convertido en familiares para todos. Im\u00e1genes dram\u00e1ticas de personas, en ocasiones solas, en ocasiones con sus familias, siendo rescatadas (o tratando de serlo) de las aguas de un mar que en lo que va de a\u00f1o se ha llevado la vida de casi 3.000 personas.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col-md-12\">\n<p class=\"lead\">A fuerza de verlas casi a diario  abriendo los informativos de todas las televisiones, las im&aacute;genes de cientos de <span class=\"alternative-font\">personas cruzando el Mediterr&aacute;neo<\/span> se han convertido en familiares para todos. Im&aacute;genes  dram&aacute;ticas de personas, en ocasiones solas, en ocasiones con sus familias,  siendo rescatadas (o tratando de serlo) de las aguas de un mar que en lo que va  de a&ntilde;o <span class=\"alternative-font\">se ha llevado la vida de casi 3.000 personas<\/span>.<\/p>\n<hr class=\"tall\">\n<p>  Y, al hilo de esas im&aacute;genes,  proliferan los relatos y an&aacute;lisis sobre la situaci&oacute;n de las personas refugiadas;  esas <strong>personas que han tenido que abandonar sus hogares v&iacute;ctimas de la guerra o  la persecuci&oacute;n<\/strong>, y en torno a las cuales tambi&eacute;n proliferan los debates en las  sociedades de acogida.<\/p>\n<h4><strong>Migrantes econ&oacute;micos<\/strong>: una realidad muy compleja <\/h4>\n<p>Sin embargo, mucho menos se habla  de lo que de forma gen&eacute;rica se viene denominando &ldquo;<strong>migrantes econ&oacute;micos<\/strong>&rdquo;. Una etiqueta  que, a pesar de su innegable utilidad para para medios de comunicaci&oacute;n e  instituciones, en muchas ocasiones hace un flaco favor a las personas que bajo  ella se encuadran, por dos razones. En primer lugar, porque suele servir, al  menos conceptualmente, para clasificar a las personas que llegan en los hacinados  botes en dos categor&iacute;as: una superior (las <strong>personas refugiadas<\/strong>, que, como  demandantes de protecci&oacute;n internacional, ostentan toda una serie de derechos) y  otra inferior (las <strong>personas migrantes<\/strong>, cuyo itinerario responde a una decisi&oacute;n  voluntaria de optar a una mejor vida y, por tanto, apenas merecen nuestra  atenci&oacute;n y protecci&oacute;n institucional).<\/p>\n<p>Y en segundo lugar, porque la  denominaci&oacute;n de &ldquo;migrante econ&oacute;mico&rdquo; encierra y, por tanto,<strong> invisibiliza una  amplia y compleja gama de realidades, causas e historias humanas que explican  por qu&eacute; alguien se ve obligado a abandonar su hogar<\/strong> en busca de una vida mejor,  y no necesariamente por la existencia de un conflicto armado.<\/p>\n<h4>\n  <strong>Mali<\/strong>, pa&iacute;s de emigraci&oacute;n<\/h4>\n<p>Es el caso, por ejemplo, de  numerosas personas procedentes de <strong>Mali, pa&iacute;s de enorme tradici&oacute;n migratoria  desde hace d&eacute;cadas<\/strong> y desde donde miles de j&oacute;venes parten cada a&ntilde;o hacia Europa  (y otros pa&iacute;ses africanos) en busca de oportunidades de vida. Seg&uacute;n el <strong>Centro  de Informaci&oacute;n y Gesti&oacute;n de las Migraciones (CIGEM)<\/strong>, tres son fundamentalmente  las causas que hacen que aproximadamente 4 millones de malienses vivan en el  exterior:<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Econ&oacute;micas<\/strong>. Seg&uacute;n Naciones Unidas, Mali es uno de los pa&iacute;ses menos  desarrollados del mundo, ocupando el puesto 179 de 188 en el &Iacute;ndice de  Desarrollo Humano. La estructura y el contexto econ&oacute;mico en el pa&iacute;s, con  alrededor de un 30% de desempleo y un 80% de su poblaci&oacute;n activa dedicada a  labores agrarias o pesqueras, impiden la creaci&oacute;n de oportunidades para la  poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Ambientales<\/strong>. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os Mali, al igual que otros  pa&iacute;ses del Sahel, han visto acentuarse las consecuencias del calentamiento  global. Sequ&iacute;as cada vez m&aacute;s severas, desertificaci&oacute;n, ausencia de recursos  h&iacute;dricos o p&eacute;rdida de biodiversidad han sido algunos de los factores que, junto  con el crecimiento demogr&aacute;fico, han provocado que los rendimientos de las  actividades agr&iacute;colas y ganaderas sean cada vez m&aacute;s escasos, poniendo en peligro  la propia supervivencia de hogares enteros.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>Conflictos y violencia<\/strong>. Si bien en estos momentos el contexto es de  relativa tranquilidad, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el pa&iacute;s ha estado sometido a  importantes tensiones (conflicto armado, golpes de Estado, presencia de  diferentes grupos armados y terroristas en el pa&iacute;s, etc.), lo que ha  contribuido a generar desplazamientos de poblaci&oacute;n tanto dentro como fuera de  sus fronteras.<\/p>\n<p>Dadas las circunstancias  anteriores, en el contexto maliense, <strong>la migraci&oacute;n es percibida como una de las  fuentes de ingresos m&aacute;s importantes que sostienen la econom&iacute;a de numerosas  familias<\/strong> e incluso comunidades, especialmente en el &aacute;mbito rural, de donde  procede aproximadamente el 80% de las personas que abandonan el pa&iacute;s. Las  <strong>remesas enviadas por las personas emigradas<\/strong>, junto con la capacidad de  movilizaci&oacute;n de recursos (econ&oacute;micos, t&eacute;cnicos y humanos) por parte de aquellas  en sus sociedades de origen han constituido y siguen haci&eacute;ndolo la principal  fuente de riqueza de numerosas comunidades rurales.<\/p>\n<h4>\n  La <strong>regi&oacute;n de Kayes<\/strong>, foco de emigraci&oacute;n<\/h4>\n<p>Lo comentado anteriormente es de  total aplicaci&oacute;n en la <a href=\"https:\/\/www.google.es\/maps\/place\/Regi%C3%B3n+de+Kayes,+Mal%C3%AD\/@13.7824626,-12.4329151,7z\/data=!3m1!4b1!4m2!3m1!1s0xef68c0971f8beeb:0x71e725376867183c\" target=\"_blank\">regi&oacute;n de Kayes<\/a>, al sureste de Mali, en la que el  <a href=\"http:\/\/www.mpdl.org\" target=\"_blank\">Movimiento por la Paz<\/a> trabaja desde que llegara al pa&iacute;s en 2007. Con una  poblaci&oacute;n de cerca de dos millones de habitantes, Kayes es una de las regiones  malienses que atesora <strong>mayor experiencia y tradici&oacute;n en el &aacute;mbito de la  migraci&oacute;n<\/strong>. Por un lado, su car&aacute;cter de zona fronteriza con tres pa&iacute;ses  (Mauritania, Senegal y Guinea Conakry) y, por otro, sus hist&oacute;ricos lazos con  Francia como proveedor de mano de obra del pa&iacute;s galo, explican el hecho de que emprender  <strong>un proyecto migratorio sea una opci&oacute;n que goza de un fuerte arraigo en el seno de  las comunidades<\/strong>.<\/p>\n<p>Factores que en la actualidad se  ven potenciados por los<strong> escas&iacute;simos niveles de producci&oacute;n agr&iacute;cola, ganadera y  pesquera<\/strong> a los que se ve confrontada la poblaci&oacute;n. En efecto, el agotamiento de  los ya de por si pobres recursos naturales de la zona est&aacute; provocando  importantes reducciones de los niveles de ingresos de las familias y  prolongados periodos de <em><a href=\"\/stories\/soudure-ocho-meses-sin-alimentos\/\">soudure<\/a><\/em> (aquellas &eacute;pocas  del a&ntilde;o en las que no se pueden cubrir las necesidades alimentarias b&aacute;sicas de  las familias), <strong>amenazando la propia supervivencia de las familias<\/strong>.<\/p>\n<p>En este contexto, numerosos hogares  optan por <strong>enviar a alguno de sus miembros bien a un entorno urbano (dentro del  pa&iacute;s), bien al extranjero (a pa&iacute;ses de &Aacute;frica Occidental o Central, o a Europa) <\/strong>como salida a una situaci&oacute;n de inseguridad alimentaria e incapacidad de  generaci&oacute;n de ingresos que tiende a agravarse a medida que los efectos del  calentamiento global se acent&uacute;an y los escasos recursos a disposici&oacute;n de las  comunidades se empobrecen o, directamente, desaparecen.<\/p>\n<p>Por otro lado, es necesario  se&ntilde;alar, como apuntan desde el CIGEM, una de las contrapartidas de la cuesti&oacute;n  migratoria en zonas como la regi&oacute;n de Kayes. Seg&uacute;n el organismo, a pesar de los  fondos enviados al pa&iacute;s por los emigrantes (en 2012, se transfirieron el  equivalente a casi 670 millones de euros), las comunidades se ven afectadas por  la<strong> ausencia de mano de obra y recursos humanos cualificados que lideren y  dinamicen el desarrollo de las comunidades<\/strong>.<\/p>\n<p>De esta forma, <strong>la migraci&oacute;n  representa un elemento cr&iacute;tico en el futuro de las peque&ntilde;as localidades del  &aacute;mbito rural<\/strong>. Factor de creaci&oacute;n de riqueza, por un lado, puede convertirse,  por otro, en una fuerza que contribuye negativamente a la generaci&oacute;n de  capacidades en las propias comunidades, minando los esfuerzos de estas por  fortalecerse frente a las crisis y cimentar formas de vida sostenibles a largo  plazo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fuerza de verlas casi a diario abriendo los informativos de todas las televisiones, las im\u00e1genes de cientos de personas cruzando el Mediterr\u00e1neo se han convertido en familiares para todos. 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